15 dAmerica/Chicago Julio, 2008
Ser dospuntocero cuesta un huevo

Llego vía Loogic a un artículo de Pymecrunch sobre cómo extender la presencia web de una empresa al estilo 2.0. En él se mencionan algunas estrategias: tener un blog corporativo, un canal en twitter, perfiles empresariales en redes sociales, un canal de youtube… en definitiva, recomiendan hacer uso de cuanta herramienta “dospuntocero” se nos ocurra.
Y sin embargo… hay una trampa que no comentan en el artículo. ¿Cuánto cuesta todo eso? Hay dos noticias, una buena, y otra mala. La buena es que no cuesta dinero (al menos no directamente). Cualquiera de estas estrategias se puede poner en marcha de forma prácticamente gratuita. La mala noticia es que sí que cuesta, y mucho; no en dinero, sino en esfuerzo y dedicación.
La utilización de herramientas dospuntocero incrementa dramáticamente la dedicación necesaria para alcanzar un cierto éxito. Ninguna de estas estrategias funciona simplemente “creando” los canales. Para empezar, esos canales hay que alimentarlos de forma habitual: hay que crear contenido para el blog, hay que hacer videos para el youtube… si no, son canales muertos. Pero además, hay que dedicar mucho tiempo a gestionar la relación con los usuarios de dichas herramientas. La web dospuntocero va de relaciones entre personas, de interacción. Nada que se pueda delegar en un “sistema automático”. Exije que haya personas al otro lado, personas que respondan.
Así que antes de decidir lanzarse a cazar las (por otra parte para mí indudables) ventajas de esta nueva forma de entender la presencia online, hay que preguntarse… ¿estoy dispuesto a dedicar el tiempo y los recursos necesarios para, de forma sostenida en el tiempo, atender estas relaciones?
Alguien dijo alguna vez que “lo dospuntocero no escala”. Es una actividad intensiva en dedicación personal. Tenlo en cuenta antes de echarte en sus brazos.
Foto | Laffy4k


13 comentarios
En definitiva y buena vuelta de tuerca al artículo original; análogamente -y un poco disparatado claro- diríamos: “las armas no son peligrosas, sino las personas con ellas en sus manos”; del mismo modo, sino hay dedicación detrás de c/u de las herramientas 2.0 evidenciaremos la poca seriedad de nuestro trabajo y de seguro saldrá el tiro por la culata. Sólo como ejemplo de “sí dedicación” tenemos al señor de las licuadoras (con canal en Youtube) que ya este finde metió a su producto un iPhone…
Totalmente de acuerdo. Montar herramientas 2.0 es algo relativamente sencillo, lo dificil es llegar a la cultura que permita ver la utilización de estas herramientas como algo de utilidad, en lugar de ser “un sitio más en el que tengo que meter cosas”.
Sinceramente, no creo que las empresas tengan que estar a la última en todo lo que aparece (blogs, wikis, twitters y demás) sino contar con profesionales que ya tengan cierta experiencia (e interés) en estos temas y dejar que esa(s) persona(s) propongan una estrategia para la empresa en este mundo tan veloz como es el 2.0
Salu2.
Victor, lo de las armas no es mala analogía. Son herramientas, que bien usadas dan mucho juego, pero mal usadas no.
Hacer contenido (como el señor de las licuadoras) es sólo uno de los pasos. Otro es, por ejemplo, responder a los comentarios. Otro es, por ejemplo, relacionarse con las personas de alrededor: dejar comentarios en sus blogs, mantener un cierto nivel de contacto, etc… y eso lleva tiempo, y no se puede delegar en una máquina.
En definitiva, es el CRM más completo… pero el menos automatizable.
Y si encima haces esto por hobby, no te digo nada
Al fin al cabo es lo que ya se ha comentado, está claro que cuesta un huevo, pero el beneficio que se puede llegar a obtener es altísimo (lo mires por donde lo mires).
El hecho de seguir el movimiento 2.0 y asociarlo a una compañía supone (como han comentado arriba) que haya gente responsable con experiencia en este campo.
Estoy totalmente de acuerdo, entrar en la comunicación 2.0 ha pillado descolocadas a las empresas. No solo hay que estar, también hay que “saber estar” y dedicarle tiempo y esfuerzo. No es una campaña de publicidad que la compro y la pongo. Hay que currárselo día a día.
Por eso cada día tienen más importancia opiniones como la tuya.
Un abrazo
Profundizando un poco en el “lado malo”, todo aquel que comienza con ciertas miras (pequeña empresa o individuo) tiende a pensar que el esfuerzo y la dedicación son capitales con un número de dígitos infinito. Y no es así. Si no hay retroalimentación de algún tipo, la cosa se va a pique rápidamente. Debería calar entre todos los que empiezan en lo digital que se trata de una carrera de fondo, no de velocidad; y que no hay que sobrestimarse a la hora de valorar el esfuerzo y dedicación que se puede invertir.
[...] Ser dospuntocero cuesta un huevo de DigitalyCia.com [...]
“esfuerzo y dedicación” son la clave; requieren tiempo, mucho tiempo cada día, “constancia e intensidad” añadiría.
Todo aquel que intente aprovecharse de las ventajas del 2.0 mediante acciones temporales, rápidas y fugaces, recibirá una respuesta negativa de esa “campaña”
[...] web 2.0 no exige un gran desembolso económico. Sí requiere esfuerzo, ya lo hemos comentado. Pero es una actividad compatible con unas economías de susbsistencia, y [...]
[...] “¿Quién va a llevar esto dentro de las empresas?”. Se dan cuenta de que todo esto cuesta tiempo y esfuerzo. Pues sí, ya lo dije hace unas semanas, ser dospuntocero cuesta un huevo. [...]
[...] confianza cuesta mucho ganarla, es un trabajo que requiere esfuerzo y tiempo. ¿O alguien se pensaba que, por el mero hecho de utilizar la palabra “blog” para [...]
[...] suelo desconfiar de los que me ofrecen (en esto y en todo) “resultados milagrosos”. Los esfuerzos en “social media” no son pocos, y tienen un retorno difícil de medir. Por eso, si alguien me dice que va a conseguir resultados [...]