video online

“El youtube” se ha convertido, en un periodo relativamente corto de tiempo, en un concepto conocido y manejado por el público en general. El nombre de esta plataforma de videos online (donde cualquier usuario puede publicar sus videos) se ha convertido en la enseña de un nuevo avance en el uso de internet: la generalización de la publicación de contenidos en video por parte de cualquier usuario.

¿Cuáles son las circunstancias que han permitido esta eclosión de los contenidos audiovisuales generados por los usuarios? En mi opinión, tres factores concurrentes:

  • Ubicuidad de dispositivos de grabación: si bien es cierto que las cámaras de video domésticas existen desde hace un par de décadas, en los últimos tiempos hemos asistido a un crecimiento exponencial del número de dispositivos que permiten grabar video. A las tradicionales cámaras de video (cada vez con mayores prestaciones y con unos precios más ajustados) se han unido las cámaras de foto digitales (con capacidad para capturar también video) y los teléfonos móviles. De esta forma, el número de personas que tiene a su disposición la posibilidad de rodar sus propias imágenes ha crecido enormemente.
  • Posibilidades de edición: la potencia y capacidad de los equipos informáticos domésticos han crecido hasta el punto de facilitar a casi cualquier usuario algo que hasta no hace demasiado tiempo quedaba reservado a los profesionales del ramo. Ahora, con un ordenador con una buena memoria y capacidad en el disco duro, es posible importar imágenes, realizar montajes (con software de edición muy variado, desde alternativas muy sencillas hasta otras totalmente profesionales), añadir efectos de audio y video y, finalmente, comprimir el resultado de acuerdo a las necesidades de publicación. Todo hecho en casa.
  • Capacidad de las redes: hasta no hace mucho, las posibilidades de distribución de un material audiovisual estaban ligadas o bien a su difusión a través de un medio de comunicación tradicional (p.j. anuncios o publireportajes, etc.), o bien a su distribución mediante soportes físicos (grabarlos y entregarlos a sus destinatarios en un cd o dvd, cintas, etc.). El volumen de información contenido en los videos hacía imposible su transmisión a través de internet, salvo que fuese a través de largas y tediosas descargas. La conjunción de las mejoras en las capacidades de las redes (con la banda ancha ampliamente difundida), unidas a las tecnologías de compresión de video, han permitido superar esas restricciones y permitir la visualización de videos en tiempo real (streaming) con una calidad que, sin ser extraordinaria, ya alcanza niveles suficientes.

Personas que se van acostumbrando a grabar videos, a editarlos, y a publicarlos con dos clicks en internet, desde donde pueden ser vistos por, literalmente, millones de personas de forma gratuita. Un entorno que, seguro, tiene implicaciones para las empresas.

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