23 de Septiembre, 2008
Descargas gratis contra ventas: el caso de Alorza

Hace Alberto Ortiz de Zárate un recuento de la distribución de su libro, “Manual del uso de los blogs en la empresa“.
- Ejemplares físicos vendidos (al precio de 12 euros): 36
- Ejemplares físicos regalados: 700
- Descargas del libro (pdf gratuito): 101.291
Es decir, que por cada libro vendido, hay 20 regalados y unos 2.813 descargados gratuitamente.
Obviamente, si uno hace las cuentas, con los 432 euros de ingresos directos ni siquiera se cubre el coste de la producción de toda la tirada física, ni de la promoción, por no hablar de una retribución al autor.
Entonces… ¿no es negocio? No directamente, pero sí indirectamente. En esta economía de la atención en la que nos movemos, lo importante es captar la atención aunque sea perdiendo dinero en el camino, ofreciendo gratis los productos. Luego se recuperará: ¿cómo? Charlas y conferencias, proyectos de consultoría, imagen de marca… Tanto Alberto, el autor, como Infonomía (que son quienes editan el libro) buscan el beneficio por otras vías: porque en la economía de lo gratis, alguien tiene que pagar.
¿Cuál hubiera sido el resultado de plantear una estrategia de “sólo de pago”? Es difícil de decir, pero yo apuesto por una palabra: la irrelevancia, quizás unos cientos de ejemplares vendidos después de una dura promoción. ¿Cuál es el resultado de la estrategia de distribución gratuita? Muchas personas que han leido el libro, que han conocido a su autor y que le relacionarán con la temática: relevancia y posicionamiento.
Foto | Blogyempresa


6 comentarios
Totalmente de acuerdo, Raúl. Para mí este modelo está siendo muy satisfactorio y estoy seguro de que también lo es para Infonomía. No hay que olvidarse de Agoranet, la empresa que ha patrocinado la publicación del libro, y que se posiciona de esta manera en un ámbito donde empieza a haber competencia.
Por cierto, la edición en papel es muy agradable, para aquellos que estéis dispuestos a dejaros 12 eurillos. (A mí, ni me va, ni me viene: no cobro nada)
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Leerlo en el metro no tiene precio… y que te lo pongan por 12 euros en casa es todo un lujo. No es solo la calidad de la edición, el soporte papel te permite regalarlo a aquellos que no entienden que pasas demasiadas horas delante del ordenador.
Yo lo volvería a comprar (enlazarlo lo enlazo siempre que tengo ocasión).
Realmente coincido en que todavía estamos “en pañales” en cuanto a libros electrónicos. Todavía no he conseguido sentirme cómodo con ellos, prefiero el papel. Quizás algún día los sistemas de lectura mejoren…
Pero claro, también es verdad que para comprar un ejemplar físico (con su coste no sólo económico, sino de espacio, etc.) merece la pena saber antes si lo quieres o no. Creo que ahí es donde la distribución de copias online ayuda mucho.
Visto lo visto, el libro electrónico gana adeptos y cada vez va a ser más la gente que descargue los libros en vez de comprarlos fisicamente, no es que descargarlo deba ser definido como vacío de ingresos para el autor, si la descarga va a acompañada de publicidad no intrusiva y bien elegida, Enrique Dans nos dio un dato al respecto, él selecciona la publicidad de su blog meticulosamente con lo que consigue mayor número de impactos. Por otro lado, si yo leo un libro que realmente merece la pena no me importará comprarlo, sobre todo si comprándolo obtengo un valor añadido, vease, y hablo de literatura en este caso, por ser un caso más general, por ejemplo si un libro incluye buenas ilustraciones tapas duras etc. que hagan que quiera tenerlo en mis manos cada cierto tiempo. Los costes son mayores pero también estaremos impactando en un cliente que nos interesa más, el que está dispuesto a comprar.
Esta es mi opinión, nada más, pero me parece un buen ejemplo de como convivir Creative Commons con derechos del autos (no digo derechos de autor, ya que hablamos de CC)
[...] de las editoriales (menos en Google Books) y hasta versiones en PDF, aunque éstas parece que no acaban de arrastar a la compra de la versión en papel aunque se obtengan otros [...]