Me ha gustado mucho esta reflexión de Genís Roca. Preguntado acerca de qué puede aportar una red social a nivel profesional y personal, responde lo siguiente:

“Creo que si no existiera Internet la pregunta sería la misma, y la respuesta también. ¿Qué aportan las relaciones sociales a sus participantes, tanto en lo profesional como en lo personal?. Somos animales sociales y poder relacionarnos nos mejora como personas y como profesionales. Nos permite aprender de otros, entender lugares y situaciones que no hemos vivido, recibir apoyo en momentos de necesidad, resolver tareas y asuntos que serían imposibles de acometer en solitario, y un largo etcétera.

Las actuales redes sociales en sí mismas son sólo un punto de encuentro, como lo pueda ser la cafetería más cercana a nuestro lugar de trabajo o la plaza en la que juegan nuestros hijos. Un espacio en el que desarrollar relaciones sociales, una infraestructura que unos utilizarán a duras penas para divagar o divertirse, otros para aprender y mejorar, y aún otros para construir verdaderas ventajas competitivas.

Estar en una red social no te hace mejor, pero sí lo pueden conseguir algunos de los usos y actividades que allí desarrolles. Como siempre, lo importante no son las herramientas, sino los objetivos, los tipos de usos, y sobre todo las actitudes.

Este planteamiento viene a reforzar mi idea de que las redes sociales en internet no son sino las nuevas “plazas del pueblo”. La tecnología permite difuminar los límites del tiempo y del espacio (en la plaza del pueblo “real” sólo puedes interactuar con personas de tu entorno físico más cercano, y sólo en la medida en que coincidas con ellas físicamente; internet permite ampliar el rango de personas con las que puedes socializar), pero poco más. El rendimiento que podamos obtener de nuestra presencia en las redes sociales depende de lo que hagamos en ellas: ahora en internet igual que antes en la plaza.

Entradas relacionadas