Hoy me entero del lanzamiento de BankinterLabs, una iniciativa de Bankinter que, como ellos mismos explican, trata de involucrar a sus clientes en el desarrollo de funcionalidades, productos y servicios del banco al más puro estilo 2.0; los usuarios podrán lanzar ideas, comentar y valorar las ideas de otros, y de esta forma conseguir que los nuevos desarrollos se ajusten lo más posible a las necesidades de los clientes.

Es una interesante aproximación al concepto de crowdsourcing aplicado al desarrollo de productos, aunque hay sobre todo dos aspectos que no me acaban de convencer:

  • ¿Quién, y por qué, va a participar aportando sus ideas y contribuyendo a filtrar las ideas de los demás? Este tipo de iniciativas requieren una comunidad fuerte, muy involucrada, con un elevado grado de recurrencia en sus visitas al sitio. ¿Cuántas personas con este perfil podrá atraer Bankinter a su iniciativa? ¿Qué les va a ofrecer a cambio? No sólo porque sea “justo” ofrecer una compensación a quien aporta sus ideas y sus esfuerzos, sino porque además siendo egoístas necesitas que esas personas se sientan vinculadas. Imaginar que los usuarios van a estar encantados sólo por el mero hecho de dejarles participar es un enfoque incorrecto.
  • ¿Cuántas personas formarán parte de esa comunidad? Imaginemos que son diez. O cien. O mil (y ya ese número me parece extremadamente optimista: mil usuarios realmente activos, con una contribución permanente, no hay muchas comunidades que puedan presumir de ello). Considerando que Bankinter tiene 777.000 clientes activos (datos del 3º trimestre de 2009), ¿tiene sentido que un 0,1% de los clientes determinen, o siquiera influyan, en el rumbo de productos y servicios de la entidad? ¿Hasta qué punto son representativos de la generalidad de los clientes o, por el contrario, son “la excepción”? ¿Qué pasa si un pequeño grupo se pone de acuerdo para influir a través de esta herramienta y lograr desarrollos que se ajusten a “sus” necesidades pero no necesariamente al interés general?

En definitiva, en mi opinión el “crowdsourcing” tiene sentido cuando efectivamente puedes recoger la opinión de una parte significativamente grande de esa “crowd”, bien sea por medios activos o por medios pasivos. De otra forma, confundiendo una mínima parte con el todo, es más que posible que se lleguen a tomar decisiones equivocadas.

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