19 de Abril, 2010
Una ronda de financiación, ¿descorchamos el champagne?

El otro día, repasando la lista de feeds, vi que alguien felicitaba muy efusivamente a los responsables de un proyecto porque habían conseguido culminar con éxito una ronda de financiación. Es algo bastante habitual, alguien consigue “engañar” a unos inversores y se desata la euforia, se suceden las palmaditas en la espalda, “enhorabuena”, “bien hecho”.
Y siempre que veo una situación así, pienso lo mismo: ¿a qué tanta celebración? ¿no sería más razonable celebrar cuando tu proyecto tenga beneficios, es más, cuando tenga unos beneficios que lo conviertan en una opción rentable teniendo el cuenta el riesgo asumido?
Me preguntaba François Derbaix, cuando plasmé este pensamiento en twitter, si yo había levantado alguna vez capital. Lo cierto es que no. Imagino que debe ser un proceso largo y duro, y que culminarlo con éxito debe ser un “subidón”. Y que además suele ser un balón de oxígeno para continuar con el proyecto, que sirve para seguir dando pasos, para no abandonar; aunque también tiene el lado oscuro de la presión que supone incorporar a unos socios ansiosos de obtener rentabilidad.
Sí, es verdad. Conseguir financiación de un inversor significa que alguien ha llegado a considerar un proyecto como prometedor, lo suficiente como para apostar parte de su dinero a que obtendrá rentabilidad en algún momento. Pero recuerdo una charla de Luis Martín Cabiedes (inversor habitual en proyectos de internet) en la que reconocía que, incluso entre en los proyectos en los que él invertía (es decir, que le gustaban, que había revisado a fondo, que estaba convencido de que funcionarían y serían rentables) la experiencia le decía que sólo uno de cada diez efectivamente funcionarían; en el resto, si tenía mucha suerte, recuperaría el dinero y gracias.
Es decir, que al final “conseguir financiación” no es un predictor fiable del éxito de un proyecto. La única demostración palpable del éxito son los beneficios, la rentabilidad real. Puede que “conseguir financiación” sea un paso necesario para llegar a ese punto (¿en todos los casos?), pero yo creo que en una situación así no adelantaría los festejos, y mantendría el champagne en la nevera hasta que esa inyección de capital produzca el resultado que de ella se espera.


3 comentarios
malo!!
nee muy paila
no definió en si lo que es una ronda de financiacion
Estoy de acuerdo contigo, y por lo general me pregunto lo mismo que tú… la ronda de financiación, es motivo para descorchar el champagne? Por otro lado, respondiendo a tu pregunta ¿en todos los casos? Me atrevo a responder, no necesariamente, la respuesta se llama bootstrapping, no? Saludos!