15 de Septiembre, 2010
Proyectos, negocios, empresas

Cuando el año pasado le di una vuelta a la idea de Digitalycia y sus potenciales contenidos, adopté la frase “Proyectos, negocios y empresas en el mundo digital” como “subtítulo”. No fue casual. Y es que pensando en los temas que podría tratar, me di cuenta de que se podían ubicar en alguno de estos tres niveles que, para mí, tienen rasgos diferenciales.
En primer lugar tenemos los proyectos, como conjunto de tareas relacionadas y orientadas a conseguir un fin determinado. Podemos encontrarnos con todo tipo de proyectos, desde muy grandes a muy pequeños, individuales o colectivos, con o sin ánimo de lucro, profesionales o personales. La conceptualización y el desarrollo de proyectos implica una serie de aspectos (creatividad, la planificación, la ejecución, la coordinación…) con sus respectivas herramientas, sobre las que merece la pena reflexionar.
En un escalón distinto se encuentran los negocios. Sólo algunos proyectos aspiran a ser / se convierten en negocio. Otros, aunque puedan llegar a conseguir mucha visibilidad, o hacer mucho ruido, no pretenden serlo o, aunque lo pretendan, nunca llegan a ello. Un negocio tiene dos características diferenciales fundamentales: los ingresos (lo cual implica un mercado de clientes dispuestos a pagar, el marketing como forma de llegar a ellos, etc.) y la rentabilidad (que los ingresos sean superiores a los costes).
Finalmente, llegamos al concepto de empresa. Las empresas se desarrollan para dar soporte a los negocios cuando éstos se vuelven grandes y/o complejos: desde una forma jurídica hasta unos servicios especializados (en RRHH, contabilidad, etc.), políticas y procesos… son figuras accesorias, orientadas a hacer escalable y sostenible el negocio. Sin embargo, en muchas ocasiones las empresas empiezan a generar sus propias dinámicas que pueden tomar vida propia ajena a los propios negocios, incluso llegando a ir en contra de su desarrollo.
Esta consideración independiente de proyectos, negocios y empresas puede parecer una “paja mental”. Quizás lo sea. Pero a mí me sirve para contextualizar; cada uno de estos aspectos hay que analizarlo de forma distinta, y no hacerlo puede acabar generando confusión.
Foto: David Muir


1 comentario
[...] Llevo ya mucho tiempo siguiendo a Borja “Desencadenado” Prieto. A parte de que en muchas cosas pensamos parecido, siempre me ha gustado mucho su estilo: un lenguaje claro, plagado de ejemplos, que un día actúa de zanahoria y otro actúa de palo para aquellos que se plantean emprender el camino que lleve del “dejarse llevar” a tomar las riendas de su futuro primero con proyectos, luego con negocios y finalmente con empresas. [...]